IMG_0902 (2)Tal como la terapia Gestalt me ha ido enseñando, en los últimos años Centro Defábula ha ido  tomando nuevas formas, pienso que necesarias para los tiempos que vivimos, pienso que  necesarias y sanas como proceso de crecimiento y madurez de este proyecto que nació hace doce años en Granada (Andalucía), pienso que vitales cuando hablamos en torno de la vida  humana; finalmente pienso que estos años han dado una nueva forma a Centro Defábula de mayor  seriedad y profundidad ante las propuestas que ofrece, y esto me gusta, me alegra saber que  el resultado de este tiempo es una experiencia viva en donde  habita en primer plano el mayor  respeto para el Ser humano, que eres tú.

Rafael Romero Dávila (España), Pedro Servín (México), Lourdes Beltrán (México), Carmen Vázquez (España), junto  con sus  colaboradores nacionales  e internacionales, Blanca del Castillo (España),  Carmen Pérez Aranda (España)  Nurith Levi (Israel), Jean Marie  Robine (Francia), Ximo Tárrega (España) me han ofrecido un sólido apoyo y cada uno -en su momento- me han hecho sentir afortunada por contar con su compañía y su saber.

Me alegra saber que con muchos de ellos sigo aprendiendo y forman parte de mis actuales propuestas profesionales “¡para muestra, un botón!”:

Centro Defábula te ofrece un puente para acercarte a formaciones con profesionales que tienen  la sabiduría de los años de experiencia e investigación formativa. Me enorgullece continuar en este camino y abrir las puerta para recibir formación en terapia Gestalt bajo  la dirección  de Ximo Tárrega.

Espero de alguna manera poder contagiarte de pensamiento creativo en  torno a la vida humana.

En esta nueva forma de la que te hablo más arriba, quiero compartirte que en estos años también Erika Ramírez, ha vivido cambios importantes. Me he convertido en mamá y esta bella experiencia me hace mirar la vida de otra manera.

También quiero agradecer a todos los que han tocado la puerta a Centro Defábula, ¡Gracias!, porque han conseguido que siga creyendo en este proyecto, gracias también a los que se han ido, porque han sabido respetar su necesidad buscando otra dirección haciéndome saber que “no soy lo mejor”, sino que solo soy una propuesta más que les ofrezco para entender cómo funcionamos los seres humanos, pero no la única, se los agradezco, porque ambos dos, tanto los que se quedan como los que se van,  me imprimen mayor responsabilidad y seriedad para ofrecer cada día. Los abrazo a todos como mi gran familia de vida.

 Centro Defábula.

 

Erika A. Ramírez Díaz (Fundadora y Directora Centro Defábula)